Comenzamos nuestro viaje desde Madrid. Cogimos el vuelo con Iberia hacia Guinea Ecuatorial, Malabo. Desde Malabo, cogimos otro avión que nos llevó a la isla de Sao Tomé y Príncipe. Desde la isla conseguimos contactar con un español aventurero llamado Jonh, residente en la isla, que se dedicaba a alquilar su barco para desplazamientos por aquellas aguas. Sin embargo, el día que quisimos partir hacia la isla de Annobón, donde se encuentra nuestra aldea, comenzó un fuerte temporal. John nos comentó que hacía mucho tiempo que no veía uno así y que posiblemente duraría unos tres días.
Pero nosotros, llenos de impaciencia, decidimos partir.
Desgraciadamente el pequeño barco de John no aguantó más de tres millas y nos era imposible seguir el viaje a vela, pero ahí fue cuando apareció un barco a lo lejos y conseguimos otro medio de transporte.
Pasó cierto tiempo, no mucho, y conseguimos llegar a nuestro destino. Fue un viaje duro, y muchos se preguntarán por qué teniendo dinero y medios no hicimos el viaje fácil. A esto les contestamos que simplemente quisimos saber cómo viajan los habitantes del país, sus costumbres y su día a día.


Fuente de inspiración: http://www.viajeros.com/diarios/annobon/annobon-un-paraiso-perdido